Irebokuro

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En Japón, entre los siglos XVII y XVIII, surge la practica del irebokuro en los barrios de placer.

Irebokuro significa “lunar insertado” y son tatuajes de puntos negros como símbolo de vinculo sentimental. Al final la practica se extendió por todo el país, incluso en la clases altas. 

Los lunares fueran dando paso a formas más elaboradas, como palabras o nombres y se han dado a conocer como kishobori, que significa “tatuaje ofrenda” o “juramento tatuado”.

Es posible que hayas buscado algunos símbolos o imágenes que representen mejor el amor entre tú y la persona en cuestión. Puede que incluso te hayas planteado tatuarte el nombre o la inicial de tu ser querido, pero quizá eso sea ir demasiado lejos.

No encuentras el símbolo o elemento adecuado, pero buscas constantemente algo que tengáis en común.

El Irebokuro es el tatuaje que estás buscando.

Procedente del tatuaje decorativo japonés, este símbolo gráfico se compone principalmente de un elemento.

Y ahora te estarás preguntando…

¿Qué tendría en común con la persona en cuestión?

Déjame que te cuente más…

Irebokuro: El nacimiento del tatuaje de la pareja

A principios del siglo XVII, más concretamente durante la actual era Tokugawa (1600-1897), nacieron y se desarrollaron los tatuajes decorativos en Japón.

En aquella época la sociedad del país estaba dividida en varias castas. En la cúspide estaba la clase samurái, llamada “Bushi” o la más aristocrática. Entonces pudimos conocer a la clase mercantil, “Shōnin” y a la clase artesanal, “Kōgyō”, ambas ganando terreno en ese periodo gracias al desarrollo económico de esos años. De hecho, la historia nos cuenta que en el periodo comprendido entre 1688 y 1704 floreció en Japón el famoso periodo Genroku.

Este periodo se considera los años dorados del periodo Edo.

Kioto, Osaka y Edo (hoy Tokio) eran los tres centros donde la economía se expandía rápidamente y se desarrollaba una cultura urbana.

Las clases sociales durante el periodo Edo por Ozawa Nankoku

No sólo eso, de hecho las clases de comerciantes y artesanos formaron un grupo llamado “Chōnin”, una nueva clase burguesa orientada al lujo y al placer.

El término “Chōnin” deriva de un término budista que significa “mundo del sufrimiento”, pero más tarde adoptó el significado de “mundo flotante”.

Gracias a esta nueva clase social, tomaron forma las casas de té, los restaurantes, el popular teatro Kabuki y, finalmente, los llamados Kuruwa o “barrios del placer”, espacios de transgresión donde disminuía el control de las autoridades.

El Irebokuro, el tatuaje de la pareja o tatuaje de amor, nació no sólo de las acciones realizadas por los Chōnin, sino también del sistema familiar de la época.

Déjame que te cuente más…

En Japón, durante ese periodo, los matrimonios eran concertados y se consideraban un asunto económico. El amor puramente romántico o los propios placeres personales eran buscados por la gente en estos barrios de placer.

La práctica del Irebokoru, tatuaje de pareja o amor, se originó alrededor del siglo XVII, en Kansai más concretamente, en los distritos de Osaka y Kioto.

Irebokuro: el significado del tatuaje de la pareja

Debe saber que en Japón, los tatuajes se utilizaban anteriormente para marcar e identificar a los delincuentes.

Más tarde, estos delincuentes serían llevados a los márgenes de la sociedad al pasar a formar parte de la clase social de los “Hinin” (no humanos), esa parte de la sociedad que incluía a prostitutas, mendigos y delincuentes callejeros. Así pues, al principio los tatuajes en Japón tenían fines punitivos, identificándose con la palabra Irezumi.

Gracias al desarrollo de los barrios de placer, nació el primer tatuaje decorativo en forma de expresión gráfica, una forma llamada Irebokuro.

La palabra Irebokuro traducida significa “punto insertado” o “nevus aplicado”.

Este tatuaje de pareja, o tatuaje de amor, se utilizaba para representar y expresar el amor en un contexto especial de amor, como entre una geisha y un cliente.

Inicialmente, el Irebokuro lo realizaban dos amantes que se tatuaban un nevus (lunar) o mancha en la mano, más concretamente entre el pulgar y la muñeca, en el punto exacto en el que se apoyan los dedos de ambos, cuando los dos se cogen de la mano.

De este modo, en cuanto se producía el apretón de manos, el pulgar de cada persona se superponía al punto o nevus de la mano de la otra.

Ilustración de un Irebokuro

También puedo decirte que el Irebokuro parece haber existido también en el periodo Meiji entre las Yujō, prostitutas presentes en las ciudades portuarias de Toba y Shimoda. Otro testimonio que puedo aportar es el del escritor Ihara Saikaku (1642-1693), durante el noveno año del Genroku, en 1697. En sus novelas el escritor japonés Saikaku, habla del tatuaje de pareja o tatuaje de amor, el Irebokoru.

Pero no sólo eso.

En el libro titulado Kakutsū yūshi (Vagabundos del distrito del placer) de Seishōtei Rankō, publicado en 1797, hay una ilustración de Utagawa Kunimasa (1773-1810), que representa a una cortesana sentada junto a una linterna de papel con el brazo derecho extendido, mientras revela signos de tatuaje a un hombre.

Otro ejemplo característico del tatuaje japonés de pareja o de amor se ilustra en el libro Yoshiwara jūni-toki, “Doce horas en Yoshiwara”, que representa las doce escenas de la vida cotidiana en Yoshiwara.

Cada escena va acompañada de un boceto literario apropiado del autor Ishikawa Masamochi (1753-1830).

Sin embargo, Irebokuro, el tatuaje de la pareja, también se identifica con otras terminologías que se encuentran en la región de Kansai, como hori-ire o mon-mon.

El término “Gaman”, que significa “resistencia” o “perseverancia”, fue añadido posteriormente por Iizawa, cita que se encuentra en el libro Irezumi de Willem R. Van Gulik, probablemente originado por el hecho de que había que soportar el dolor que se sentía durante la práctica del tatuaje y la demostración de perseverancia que la persona debía mostrar durante el mismo.

Bibliografía
  • https://es.wikipedia.org/wiki/Horimono_(tatuaje)#Tatuaje_penal_o_irezumi
  • Moriarty, Yori. (2015) : Irezumi Itai. Tatuaje Tradicional Japonés. Gijón, Satori Ediciones.
  • Pinheiro Maués, Juliana (2019): Bravos citadinos: estudo das representações da tatuagem em estampas de ator do kabuki de Utagawa Kunisada. Repositório da produção científica e intelectual da Unicamp.
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